Bienestar: Los aceites esenciales

En mi búsqueda por seguir descubriendo canales y vías que me proporcionen bienestar físico y emocional, durante los últimos meses estoy coqueteando con los aceites esenciales y la aromaterapia de distintas formas y todas me están trayendo buenas sensaciones.

Y como no soy experta en el tema, me gusta siempre leer y documentarme antes de poner en práctica rutinas nuevas, os cuento cosas que he aprendido y creo son importantes conocer antes de utilizar este tipo de aceites:

1. Hay que diferenciar aceites vegetales de los esenciales. No son lo mismo. Los aceites vegetales se extraen de las partes grasas de las plantas y tienen una estructura molecular grande, pesada, que activa la piel y aporta ácidos grasos con vitaminas del grupo A, E, D y B por lo general. Además son ricos en antioxidantes, lo que les dota de un efecto antiedad. Los más conocidos son los aceites de almendra, argán, jojoba, oliva…

Los aceites esenciales son sustancias que se encuentran en diferentes tejidos vegetales. Los antiguos alquimistas los llamaban “alma de las plantas”, pues contienen numerosos compuestos químicos naturales, procedentes de la planta de la que se extraen, que podemos utilizar como remedio casero en numerosas situaciones.

Cada aceite esencial contiene las propiedades específicas de la planta de la que se obtiene, cuyos componentes químicos nos servirán para distintas finalidades. Por ejemplo, un aceite esencial puede ser sedante (jazmín) mientras que otro tiene capacidad para estimular el sistema nervioso (romero). Unos destacan por sus propiedades bactericidas (tomillo), mientras que otros tienen mayor capacidad analgésica (menta), etc.

2. En líneas generales, y gracias a sus compleja composición molecular, todos los aceites esenciales son, en mayor o menos grado:

  • Antibióticos
  • Regeneradores celulares
  • Antisépticos
  • Inmunoestimuladores
  • Antivíricos
  • Relajantes
  • Tonificantes
  • Antiinflamatorios
  • Mejoran la circulación sanguínea y linfática
  • Equilibran las emociones

Al margen del efecto general de los aceites esenciales en todo el organismo, la epidermis es una de las más beneficiadas con su uso continuado, pues no sólo hidratan y nutren la piel, sino que además la mayoría de los aceites esenciales son efectivos regeneradores celulares, estimulando el crecimiento celular en las capas más profundas.

3. Precauciones que hay que tener para no tener ningún problema con el uso de aceites esenciales:

– Siempre comprar aceites esenciales de máxima calidad evitando adulterados.

– Los aceites esenciales nunca se inyectan.

Excepto la lavanda, la manzanilla y el árbol del té, que son los únicos tres aceites esenciales que pueden aplicarse directamente en la piel (aunque más seguro es usarlos diluidos), los aceites esenciales deben utilizarse siempre diluidos en una sustancia conductora.

La mejor opción es diluirlos en aceites vegetales, Aunque también existen otras opciones como la arcilla (con la que podemos elaborar cremas naturales).

– Cuidado con los aceites esenciales que provienen de frutos cítricos como el limón, la naranja o la bergamota, ya que tienen un efecto fotosensibilizante. Es decir, que si los aplicas en la piel y luego tomas el sol, podrían causarte manchas o quemaduras. Úsalos mejor en los meses de invierno y procura no tomar el sol en las siguientes horas después de haberlos aplicado.

– Cuidados con la aplicación de aceites esenciales puros irritantes directamente sobre la piel sin estar diluidos en otro aceite vegetal. Canelas, ajedreas, tomillos, oréganos son muy irritantes y siempre deben diluirse en otro aceite.

– Nunca poner aceites esenciales en los ojos. Es muy peligroso. Ni puros ni diluidos ya que pueden ocasionar quemaduras graves e irreversibles.

– En zonas sensibles como axilas, ingles, genitales, oídos o cutis nunca se ponen puros. Se pueden poner diluidos pero nunca puros. Son zonas muy sensibles y se pueden producir quemaduras.

– Nunca tomes aceites esenciales por vía oral ya que te puedes intoxicar.

Nunca dejarlo al alcance de los niños.

4. Beneficios de algunos aceites esenciales:

  1. Lavanda: bactericida, reequilibra las pieles secas e irritadas.
  2. Geranio: tonificante, fortalece las pieles sensibles.
  3. Zanahoria: antioxidante, revitaliza las pieles secas y cansadas.
  4. Ciprés: tónico venoso, calma las pieles congestionadas.
  5. Pachuli: cicatrizante, reduce el acné.
  6. Limón: astringente, purifica las pieles grasas.
  7. Camomila romana: antiinflamatoria, conviene a todas las pieles.
  8. Romero: tonificante, devuelve el resplandor cabellos débiles.
  9. Eucalipto: antiséptico, sanea el cuero cabelludo.
  10. Menta: estimulante, devuelve el vigor al cabello.
  11. Salvia: tónico, facilita crecimiento del cabello.
  12. Orégano: anticelulítico, afina la silueta.
  13. Enebro: drenante, exfolia la celulitis.
  14. Naranja: antiespasmódica, relaja el cuerpo.
  15. Sándalo: estimulante, tonifica el cuerpo.
  16. Tomillo: bactericida, combate todo tipo de infecciones.
  17. Jazmín: estimulante, afrodisíaco, eleva el estado de ánimo.

Me parece muy divertido el mundo de los aceites esenciales y que a medida que vayas conociendo todas sus propiedades, puedas ir ampliando tu despensa de alquimia.

He empezado con lavanda, eucalipto y jazmín y espero que Papá Noel me traiga nuevos olores!

¿Os parece interesante este tema?

Espero que os haya gustado el post y que me lo contéis!

¡Que tengáis una noche estupenda y una Feliz Navidad!

Chapanga.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s