La resiliencia y Charlotte Salomon

Si tuviera que formar una lista con mis top ten de palabras favoritas sin duda entre los primeros puestos encontraríais ésta: resiliencia.

La vida es un camino lleno de obstáculos de los que nadie se libra. Sólo hay que echar un vistazo a cómo está el mundo para darse cuenta que hay un montón de circunstancias que están fuera de nuestro control. En mayor o menor medida nos vamos encontrando, según vamos avanzando, con situaciones poco agradables. Algunas nos tocan más de lejos y otras sin embargo nos dan de lleno en nuestro espacio vital: una enfermedad, un fallecimiento, una separación, un despido, el fracaso de un sueño, problemas económicos…

Estos cambios cada uno los sobrelleva de diferente manera, nos pueden llevar al límite y hacer que nos cuestionemos si tenemos la fuerza y la voluntad necesarias para continuar adelante.

La resiliencia es la capacidad que tiene una persona de recuperarse frente a la adversidad, de salir fortalecido y seguir avanzando. Implica reestructurar nuestros recursos psicológicos en función de las nuevas circunstancias y de nuestras necesidades.

Y en este punto es donde intruduzco a “Charlotte Salomon” para mí un claro ejemplo de persona resiliente. Charlotte supo sobreponerse a las adversidades que le fue tocando vivir desde muy pequeña y utilizó esas situaciones para crecer y desarrollar al máximo su potencial, la pintura.

En el libro sobre ella, publicado en español por Alfaguara y escrito por David Foenkinos, impresiona la trayectoria vital de la protagonista y la forma que tuvo de encarar la vida.

Es una biografía emocional en la que Foenkinos nos cuenta la historia de esta joven en la Alemania de los años 30, que vive el ascenso y plenitud del nazismo, así como un terrible legado familiar: las mujeres de su familia se terminan suicidando. Un secreto que ella descubriría apenas tres años antes de morir en la cámara de gas de Auschwitz, donde llegó en octubre de 1943 embarazada de cinco meses.

Charlotte construyó un legado artístico con menos de 30 años. En menos de dos años, de 1940 a 1942, compuso una obra compleja, una serie de pinturas autobiográficas que incluyen 769 obras individuales que pintó entre 1940 y 1942. en la que mezclaba pintura, teatro y música. La tituló “Leben? oder Theater?” (“¿Vida? o ¿Teatro?”).

Este trabajo le permitió lograr el equilibrio mental y salvar su vida, en un entorno contaminado por los fascismos y la locura de la guerra.

Su obra es mucho más que simples pinturas, las acompañaba con poesía, textos, monólogos, conversaciones e incluso referencias musicales de autores como Mozart o Mahler. Todo listo para representar la historia de su vida, de su huida, de su dolor, de su soledad.

Como conclusión, no podemos evitar que ocurran eventos que producen tensión, pero se puede cambiar la manera en que se interpreta y se reacciona ante ellos.

Creo que lo más importante es aceptar que el cambio es parte de la vida y cuidar mucho de uno mismo. Mens sana in corpore sano. Cuidar de uno mismo ayuda a mantener mente y cuerpo en un buen estado de forma y listos para enfrentarse a situaciones que requieren resiliencia.

Para finalizar os dejo con algunas pinturas de Charlotte.

Buen final de semana!

Chapanga.

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